Despertó el diablo y vio nuestro fracaso
Nacidos con la marca de miseria en la frente
No hay salvadores no hay santos
Bajo este cielo rojo ahora es demasiado tardé
Ha llegado el momento de escupir nuestro veneno
Ha llegado el momento de pisotear al mentiroso
Nubes negras cubren los cielos
Una vez más dios no está en casa
Los pájaros cantan asustados
A la horrible sombra de la cruz
El ojo de la providencia sumergido en el rojo azufre
Horror indecible que nos lleva al final
Desde las alturas la vida también derrite
Pudriéndose esta tierra ennegrecida
Semillas de maldad dan su estéril fruto
Sólo podemos mostrar el corazón insensible
Y levantamos el hacha sin misericordia