Persiguientote, saciandome de la sangre la venganza nunca cesara por siglos la ira, nos hizo fuertes al pisar sus destruidos cuerpos sobre sus cadaveres erigire mi imperio poderosa armadura que cubre mi cuerpo testigo y aliado en mis batallas acechando la muerte del debil que servil se rinde a la miseria PUDREDUMBRE HUMANA Esperando el final vana fue tu vida servil y miserable. El mundo fue hecho, para los fuertes te lo demostrara el destino.