Cuentan que llegamos huyendo Día tras día, derrota tras historia Viviendo en una ciudad de ciegos Pasos lentos sobre tierra mojada. Un carrusel de rostros borrosos Acordeón de risas desafinadas Ojos invisibles gritando a la noche Espejos de flores secas Y me muero al despertar cada mañana Cuando el sol viene a por mí Fuego en el corazón Te echo tanto de menos Sombras que andan despacio Calles de besos y melancolía Libros vencidos por el tiempo Último beso de despedida. Dejé de soñar Cuando empezó a caer la nieve Ahora yazgo quieto y mudo En este lugar irreal como el cielo Y me muero al despertar cada mañana Cuando el sol viene a por mí Fuego en el corazón Te echo tanto de menos Juego con mi razón Y no hay manera de vencer Detrás de ti me encuentro No temas lo imposible No te agarres a los recuerdos Bienvenido al cumpleaños de los muertos