Desde un rincón Océanos en blanco En mis carnes Me hiciste comprender Arropaste al niño enfermo Mariposa de mi libertad En tus alas resucito al alba En tus ojos vive el sol Árbol del deseo No más sed ni destrucción Te entregué mi sangre No mires atrás Me enseñaste a caminar Entre rosas de cristal Diamante de agua y fuego Delirio al respirar Faltan las horas Mientras arde el mundo alrededor Se estremecen las estrellas Lluvia y sal Aunque muera el tiempo No te quiero ver llorar Aunque vueles lejos No te olvidaré Somos sombras chinescas Marionetas de cartón En un escenario en llamas Que no nos deja soñar Ahora me enfrento A la presencia de la multitud Con canciones en mis labios Y el anhelo de tu voz