Mantra de la muerte, voces desde el fondo de esta ciénaga. Diablo-araña susurra en mi oído, dicta cómo debo actuar. Niños viajan en el viento, su lamento trae agonía. Mientras tanto, cualquier látigo castiga nuestra espalda como el beso más... dulce. Cuéntame la historia de Iriz que permitió a los cuervos comer de sus pupilas, aceptando su negro destino: polvo serás polvo (a mis cenizas vuelvo). Niños viajan en el viento, su lamento trae agonía. Mientras tanto, cualquier látigo castiga nuestra espalda como el beso más... ¡atroz! El espejo cuenta solamente la mitad de la historia. Tu reflejo muestra sólo un fantasma que el tiempo aniquilará. Dosasóciate, mira en lo profundo de tus ojos ciegos. Mira en lo profundo de tus ojos negros. Mantra de la muerte, voces desde el fondo de esta ciénaga. Pasamos los días cavando las tumbas que en la noche nos abrazarán. Disasóciate... disasóciate. Mira en lo profundo de tus ojos ciegos. "Cuanto menos humano te creés, tanto más vulnerable te volvés." Esas fueron sus últimas palabras antes de partir.