Vas por la fuerza a devorar al débil para quitarle su fuerza. Es que en tu afán de conquistar, vas por el mundo sembrando la guerra. Ya no hay más excusas para saciar tu sed de ira. Si al fin viviste la mentira, llevas bien escondida la perversa mente de un genocida. Sobrevivir y tratar de resistir para poder continuar y definir si ser esclavos o morir con honor. Recuerda que al final los que sufren reirán. Los que callan gritarán, la vida siempre da revancha. Hay que intentar detener al invasor padecer el dolor y así entender que habrá que unirse para poder vencer. …Los que hoy sangran dejarán la vida por una esperanza. Recuerda… No cedas… Defiende tu tierra!!