Muerta la luz
quedó vacío
mil pájaros locos
gritando de dolor
dentro de su cabeza
Llegada la noche
cerro los ojos
y deseo no volver a abrirlos
solo seguir cayendo eternamente
dentro de si mismo
Sangran las paredes desnudas y llenas de moho
arde el cielo de la memoria,
y el cosmos me observa en silencio.
Llegado lo inevitable
guiado por la tristeza
solo quedaba un destino
seguir huyendo hacia el hogar del olvido
Sangran las paredes desnudas y llenas de moho
arde el cielo de la memoria,
y el cosmos me observa en silencio