No adquirí aún la decisión de detenerme las ganas
Esperar no es detenerse; el himno predilecto
La opresión que es la libertad no imagina lo imposible
Alienar la sumisión una amenaza terrible
Y liberté las respuestas condicionadas en lo superficial
Encontré explicación pero no su recuerdo
Destruí la imaginación con dudas invisibles
Cuando entender es paranoico es el centro del todo
Saturé en poco tiempo el amargo sabor de la eternidad
Suspendido en el tiempo no encontré más
De las más saladas brisas hasta el frío de un volcán
Fui el viento en su viaje más astral
Sometí ante mis placeres la mentira y la verdad
La lascivia me la quise fornicar
La faz de la nada presume mi rastro marcada en el tiempo por su redención en mí…