Voy recorriendo todos tus recuerdos, y voy recogiendo tus lamentos a escondidas... He cosechado uno a uno tus momentos, ¡¡y te he acariciado vida!! cada noche en tu aposento Deja que te arrulle, hasta el profundo sueño, dónde te aconsejo en vida, donde te deseo muerto... ¡¡No, no me dejes, no me des la espalda!! te he llenado de poesías, que te han marcado ya el alma... Lléname del silencio de tus pensamientos, donde arraigo mi sombra, donde encuentro mi momento... Deja que te arrulle hasta el profundo sueño, dónde te aconsejo en vida, donde te deseo muerto, donde no sangre la herida... Déjame, que me aferre a tu piel, bésame, que la noche termina y mi vida también, beberé, de este cáliz de hiel... ¡¡tomaré de la vid del olvido para nunca volver!!