Ahí va, arrastrando su mutilado cuerpo a lo alto del monte él ya no tiene miedo. Fausto, te pudres más Fausto, libre ya. La realidad se acaba y los coyotes bailan buitres sollozan, tu piel ensangrentada. Fausto, te pudres más. Fausto, libre ya. Tu alma se escapa directo con él. Se aleja, al fin lejos de aquí. Fausto, muere. Fausto, duerme.