Hoy estamos condenados a vivir en esta cruenta ciudad. A luchar por nuestra vida aunque muchos te la quieran quitar. No te dejes llevar que no engañen tu pensar. Invade el odio sus cerebros. En la calle estamos solos y no hay nadie que te venga a ayudar. No confíes en los rostros que ayer mostraron su falsedad. No te dejes llevar que no engañen tu pensar. Invade el odio sus cerebros.