Atravesando los vientos del Azur Con una carga de pasión y algún olvido En el otoño de los días y la muerte Ando esquivándole al pasado una partida. Sigo rodando y tratando de encontrar Algún camino que me libre de esta suerte. Equivocado mutilé mi mejor sueño, Equivocado mutilé mi alma entera. La noche cubre toda la ciudad, Viejos fantasmas aparecen por ahí, Como alimañas del alma que no está. Y en el silencio me hago sombra y me liquido.