Sumido en el dolor Tuvo que aprender a vivir. Cambió amigos por golpes, amor por soledad. Tuvo que andar sin saber dónde ir Y el tiempo lo endureció hasta hacerlo metal. Sus secretos el viento contó, Pronto supo dónde ir. Convirtió la mofa en respeto, su rabia en acero Flores surgieron de sus dedos, mariposas del ayer Y por cada lágrima un beso consiguió. Más no supo hacer; Cobarde y bravo a la vez Sonriendo golpea al dolor, Olvidando aplasta su tez. Poco supo deletrear, Tal vez algo escribir, pero seguro supo oír Castigó al silencio a escuchar y al ruido a callar. Su luz su fuego su tizona su instrumento. Y el miedo se desvaneció y la pena por fin huyó. Ya vuelve a ser quién es, Cicatriza ya su piel. Más no supo hacer; Cobarde y bravo a la vez Sonriendo golpea al dolor, Olvidando aplasta su tez.