El tiempo ha ocultado la llama Marcando la fe y su miseria; Tras siglos atados al yugo; ¡El miedo a su conocimiento! Tan largas eran las llamas Que abarcaban la sabiduría, Tan míseros fueron sus rezos; ¡Intento oprobio a luz de su ciencia! Ahora la razón ha surgido, Mostrando la mentira que ha sido la fe; Ahora la luz emerge; La llama inmortal de lucifer. Sus alas cargaban el peso, El anhelo de lo desconocido; Su antorcha incitaba el comienzo, Su sangre corriendo en el aliento. El fin de una imagen ha llegado, Tan seca y moribunda en su vestigio. La abertura del erudito sesgó sus cimientos. Sus alas cargaban el peso, El anhelo de lo desconocido; Su antorcha incitaba el comienzo, Su sangre corriendo en el aliento. El fin de una imagen ha llegado, Tan seca y moribunda en su vestigio. La sombra sigue bañando sus rostros, Rostros de moral precarizada; Sus almas se sumergen en horror Extinguiendo sus lánguidas palabras. ¡Incandescente Eósforo! ¡Enardece… Lucem Ferre!