Perdido en las horas, un paso oscuro en el amanecer Un llanto de sombras, dulce veneno que calma la sed Un salto a lo divino... tu huella en mi destino. Me vi sostener un poco de gloria, te vi llegando a mí desde tu Edén. Puedes maldecir mi nombre puedes dejarme ir Puedes decidir mi rumbo Pero al final de tu hora vuelve. Sedientas, desnudas, danzan las bestias en su oscuridad Las manos, la herida, toda promesa tiene su final un salto a lo divino, tu huella en mi destino.