Miserable ser enfermo Con deseos de matar Sed de sangre del infierno La demencia hay que esperar Imborrables cicatrices De una lucha ancestral Han quedado en tu cuerpo Mercenario de crueldad Niños llenos de agonía En la calle llorarán Con sus vidas destruidas Por piedad implorarán Destrucción te precede Como una premonición Cuando se te antoja vuelves Sin dar una explicación