Todo el que dude morirá; Todo el que camine se hincará A los pies del que nunca se yergue. Todo quien mendigue adeudará Con sangre, con dientes, Con el sudor de sus sienes. Todo el que intente fallará; Todo el que falle se humillará Con sangre, con dientes, Con el sudor de sus sienes. ¡¡Todo el que sea no será!! Se retuerce el rebaño alcanzado por las llamas De los profetas del fuego. Arde el cuero, se pega a sus costillas, Humo abandona su cadáver, Tal como su fe momentos antes Devorado por el fuego. Expiados sus pecados, Los que fueron forzados Y luego hostigados Y luego condenados Todo el que dude morirá; Todo el que camine se hincará A los pies del que nunca se yergue. Todo quien mendigue adeudará Con sangre, con dientes, Con el sudor de sus sienes. ¡¡Todo el que sea no será!! Expiados sus pecados, Los que fueron forzados Y luego redimidos Y luego silenciados...