Cada penitencia es miedo; Cada parábola es veneno. Cada penitencia es miedo; Cada parábola es veneno. No habrá piedra que esconda tu vergüenza; No habrá sombra que honre tu vil presencia. Postrado en silencio simulando entereza... No habrá piedra que esconda tu vergüenza; No habrá sombra que honre tu vil presencia. Postrado ante la bestia devorando tus fuerzas... ¿Dónde estás tu peregrino? ¿Seis pies bajo tierra? ¿Dónde quedó tu fuego furtivo? ¿Por la sangre extinguido? ¿Dónde está tu rostro profeta? ¿Dónde quedó tu falsa mueca? La gloria que auguraba el profeta Yace sepultada bajo tierra, Bajo siglos de culpas ajenas, Bajo los despojos de sus flaquezas... ¡¡Clama en sus fauces el profeta!! ¡¡Clama en nombre de la bestia!! ¡¡Clama en sus fauces la prédica!! ¡¡Clama el nombre de la bestia!!