Resuenan las campanas en mi cabeza,
no hay forma de evitar
la corta distancia
entre el cielo y el averno
nuestras trompetas alzan
con firmeza el derecho a morir
sin recibir, retribuir a esta hazaña
Cuanta agonía,
señal de la indiferencia
nuestros padres reirán
no hay valquiria en este
campo de batalla
abandonado, mutilado
en el olvido,
sin un dejo de hermandad
no hay cobardía,
prima la supervivencia
Martirio, no hay motivo
por el cual mirar
este es el final
vestigios, de una
triste y corta realidad
este es el final
En la nostalgia la trinchera
me guardo
me encuentro barro adentro,
encarno el dolor
malditos buitres
se disputan la ocasión
la mano negra finalmente
me encontró
La mano negra, la mano negra
Nuestras trompetas alzan
con firmeza el derecho a morir
sin recibir, retribuir a esta hazaña
cuanta agonía.
Resuenan las campanas en mi cabeza,
señal de la indiferencia
nuestros padres reirán
no hay valquiria
en este campo de batalla
Martirio, no hay motivo
por el cual mirar
este es el final
vestigios
de una triste y corta realidad
este es el final