Se quema la carne, entra hasta los huesos Para los viles está preservado en el día de la calamidad Y que serán consumidos en el día de su juicio final En el caldero de fuego, sus rostros pierden su identidad Nada quedará de lo que fueron, sólo el gusano los tendrá En el día de sus muertes, de un juicio final Mirarán nuestra luz, con desespero la llamarán Pero no habrá alguien que les responderá Será tarde para sus almas, condenadas ya están El fuego los consumirá Su ignorancia los condenará El fuego los consumirá Su ignorancia los condenará En el día de sus muertes, de un juicio final Mirarán nuestra luz, con desespero la llamarán Pero no habrá alguien que les responderá Será tarde para sus almas, condenadas ya están El fuego los consumirá Su ignorancia los condenará