Con un sello sobré él ya no puede engañar Vi las almas de los decapitados por causa de Cristo Vi un ángel que descendía, con la llave del abismo Y prendió la serpiente antigua y la ató por mil años Y nada puede hacer Ante la potestad de Dios Los que no adoraron ni a la bestia ni a su imagen Reinaron junto a Dios por mil años A la bestia maldita se le acusa de traer engaños Y corromper nuestras vidas con su palabra vacía Vi un ángel que descendía, con la llave del abismo Y prendió la serpiente antigua y lo ató por mil años (Apocalipsis 20)