"He de cerrar mis ojos y descubrir la quietud, atormentado, abandonado, muero lentamente…
… Luz ardiente, llama que ilumina, estrella de mañana; desata el caos eterno que habita, dentro del interior de mi mente.
Abre los misterios de la creación, círculo de los doce reinos; con un pie en el sur agonizo, veo pasar ¡la muerte!
¡Yo mando sobre ti, gobierno el interior de tu conciencia, revelo la verdad y desato confusión, con los sonidos del tercer ángulo!
Los espíritus me rodean, satisfacen mis entrañas de dolor; en mi templo el caos transmuta…
…la soga sofoca mi cuello, un tormento para el infeliz satisfacción para el malvado.
"