Cada vez que el sol se pone en la calma del atardecer y la paz recorre la ciudad. Cada vez que en la distancia vuela un pájaro a la libertad el dolor me quema más y más. Cada nuevo día se abren más heridas y no dejan de sangrar. Cada vez que de mis manos cae el tiempo como arena y sal. Cada vez que busco la verdad. Cada vez que una palabra me regresa a la realidad, siento que ya no me queda más. Cada nuevo día se abren más heridas y no dejan de sangrar. Cada nuevo día amo más la vida, mientras siento que se va.