Te voy a contar que de chico caminaba los barrios con una criolla encontrando amigos para zapar. Era la locura, Rock directo y algo más. Bandas que sonaban y trazaban un camino al andar, El Reloj, Vox Dei, Pescado Rabioso, Pappo, La Pesada, Manal y muchos más. Con el tiempo ellos fueron mi partitura, libro abierto que con atención me supo enseñar. Gastando los surcos de los discos para sacar solos de violeros, y a la noche me ponía a tocar. Influencias que aportaron a mi estilo el sonido brutal, rockero infernal. Es de donde vengo y con lo que crecí. Un cuarto de vuelta y no pude parar. Es de donde vengo y con lo que crecí. Un cuarto de vuelta y no pude parar.