Entras moribundo al hospital registrando formas que no podés alcanzar. Se quema el tiempo y te sentís alejar, pues suspendido de un cordón estás. Crees que ves algo inusual. No hay mañana, tarde o noche, quizás. Cuando regreses vas a pasar, un buen tiempo encarcelando fotos que aparecerán. Primeros Auxilios