Siempre recuerdo tu enseñanza guitarrera, los primeros acordes y el rock para escuchar. Mate cosido, pan con manteca, y que respete a mis padres y el hogar. Sueños frustrados, sueños cumplidos, canciones bluseras que nadie escuchó jamás. Sé que te vas y no lo puedo evitar, yo soy tu sangre y en canción te dejo vivo. Como dijiste, vas a estar recorriendo el escenario, escuchando cada nota, expulsando el dolor y mi voz para cantar. Sepan que tuve un hermano que lo llamaban Pablo Blues. Sepan que existe el amor cuando se pone el hombro, y no muere quien peleó hasta el fin.