El resplandor de mi alma gritó enfurecido
Para acabar con esta cruel esclavitud
De luchar a muerte para el deleite
De una loba romana sedienta de sangre
Escuché, escuché…
El llanto desahuciante del lamento
Escuché, escuché…
Mi voz ahogarse con las demàs
Ya estoy listo para salir y tal vez no regrese
De la arena del infierno
En donde nos batimos
Con nuestros camaradas para divertirlos
Truenan voces, truenan voces…
En las tinieblas del delirio
Truenan voces, truenan voces…
Escapando entre rugidos
Ave César, Morituri te salutant!...
Ave César, Te saludas los que morirán!...
Y he caído en la arena y he perdido con mi suerte
La demencia de la plebe, grita y clama por mi muerte
Y el tracio ya levanta el filoso gladio sobre mí
El pulgar hacia abajo ordena que es mi fin