Se despierta la mente perturbada El ambiente sofocante es Muerte se respira Planicies infestadas De cuerpos putrefactos La vista solo contempla el sufrimiento Montaña de cabezas arrancadas Voces que no son de este mundo Alimentados por la cólera Llenas de desesperación Cabezas empaladas son la bandera De la voracidad y el poder El hambre como peste se lanza Por lo que aun respira Olor nauseabundo Todo lo orgánico Se pudre por dentro Carroñeros seres Que no encuentran ninguna sepultura Con sed de muerte Se apresuran a devorar La carne nauseabunda Hasta los huesos Torturadas con la gula de muerte El hambre por ella los persigue Hasta que cese su último suspiro La esperanza es olvidada en este mundo Donde las vidas son arrancadas Para alimentar La tierra condenada Con la desolación eterna Codicia de la mente Solo hacía más muerte Esta es la guerra que trae El infierno a esta tierra Él es el antiguo rey de este mundo