Titiritero de sombras Platónicas,
guardián de la caverna
Encadenados, caídos, materializados.
Déjame ver tu realidad.
Puente hacia la profundidades del Dukkha.
Compartimos la sed del mundo y vagamos por él,
desde rones reencarnándose;
iluminada con tu siniestra antorcha.
Enséñanos la leyes del sistema de las cosas,
Haz aparecer nuestras potencias primordiales,
bajo tu luz sumida en la materia.
Carne asumida,
bañada en espíritu que permite
revestir nuestros cuerpos sutiles.
Por el pecado caímos,
por el pecado moriremos
y por el mismo volveremos.
Muéstranos la Razón Objetiva más sin consciencia,
Asesina a nuestro Ashyata Sheyimash;
haz fuerte a Lentrojamsanín.
Eres el autor de los fenómenos
e inspirador de los noúmenos.
Creadora pasión; eres el rey del mundo , el autor de las formas.
El padre nunca nos quiso, su juego es un fraude.
Estaremos contigo buscando el tesoro oculto, la inmortalidad cíclica. Dichoso de estar atado a ser, condenando a la individualidad.
Haznos palpables, densos, fijos, invariables, oscuros,
Porque arriba ni abajo hay paz.
Preséntanos el mundo cual vagina hambrienta,
de perpetuación sexual,
Kundalini de fines oscuros.
Eno de deseos,
aspiraciones; ego.
Otórganos tu creatividad
andrógina, serpiente original,
rey dragón, opositor.
Ya somos dependientes
del mundo en el que vives
y reinas, desechamos el almíbar
del Árbol de la Vida.
Queramos o no, vivimos, somos,
Lúcidos, despiertos, entre sueños, muriendo.