Acostarse, levantarse
levantarse, acostarse
acostarse, levantarse
condenado a acostarse y levantarse
Esto es una cárcel
obligado a ser funcional y alinearse
Alimentando el éxtasis del autoexterminio
supuro rencor contra mí, contra vos, contra todos
convirtiéndome en un eco de mi ser
las ilusiones se desvanecen como plomo
ante cada una de mis palabras
siento que mi alma se deshace por dentro
todo lo que creí que sería pasajero
hoy se hizo carne en mí
suplicando en un altar de papel
ojalá hoy pueda quemarlo
La bruma viene por mí...
la espero
Me convierto en ruido
voy desapareciendo por completo
y así comienza
el simulacro de autodestrucción